Bursera graveolens malacophylla
Este árbol es famoso por su capacidad para sobrevivir en los terrenos más secos y, sobre todo, por el profundo aroma místico y dulce que emite su madera cuando entra en combustión, una fragancia que impregna el aire de las zonas áridas del archipiélago.
Es un árbol caducifolio. Durante la larga temporada de sequía, pierde el 100% de sus hojas, mostrando un intrincado esqueleto de ramas que parece seco o muerto. Con las primeras lluvias, brotan rápidamente sus hojas compuestas, aromáticas y de un color verde brillante.
Su tronco es liso y de un color gris plateado o blanquecino ceniza. Esta tonalidad clara refleja la luz solar para evitar el sobrecalentamiento de los tejidos internos. La corteza produce una resina densa y muy aromática.
Su corteza grisácea proporciona el camuflaje perfecto para los reptiles de la isla. Los lagartos de lava de San Cristóbal y los gecos nativos trepan por sus troncos para regular su temperatura y cazar insectos de forma casi invisible.
