Euphorbia serpens

Sus tallos son delgados, lisos y se extienden radialmente desde una raíz central, formando tapetes circulares densos que pueden medir desde pocos centímetros hasta medio metro de diámetro.

Posee hojas diminutas, de forma ovalada a orbicular, que crecen en pares opuestos a lo largo del tallo. Estas hojas suelen tener una textura carnosa para almacenar pequeñas reservas de agua.

Al crecer pegada al suelo, la hierba de la golondrina reduce la temperatura de la superficie de la lava y retiene la humedad debajo de sus hojas, lo que favorece la vida de microorganismos del suelo.

 Sus raíces adventicias (que pueden brotar de los nudos de los tallos) ayudan a anclar el suelo fino y el polvo volcánico, evitando que sean arrastrados por los fuertes vientos de la estación seca.

Es una planta de crecimiento veloz; puede germinar, florecer y soltar semillas en un periodo muy corto, aprovechando la humedad temporal de las rocas.

Hierba de la Golondrina (Euphorbia serpens) en Galápagos