Ipomoea pes-caprae
Las hojas son gruesas y coriáceas (textura de cuero), una adaptación para retener agua en ambientes de alta insolación y salinidad. Tienen una muesca profunda en el ápice que las hace parecer la huella de un animal de pezuña hendida.
No crece hacia arriba, sino que desarrolla tallos postrados (estolones) que pueden extenderse más de 30 metros sobre la arena. Estos tallos echan raíces en cada nudo, creando una red que “teje” y estabiliza la arena suelta.
Sus hojas poseen una cutícula cerosa muy gruesa que impide que la brisa marina cargada de sal deshidrate las células de la planta por ósmosis.
Produce flores en forma de embudo o campana de color púrpura o rosado vibrante. Estas flores se abren al amanecer y suelen cerrarse o marchitarse antes del atardecer para conservar humedad.
