Cactus opuntia de Galápagos
Comúnmente conocido como tuna, es la planta terrestre más emblemática, dominante e importante del ecosistema árido.
Posee un tronco verdadero, grueso y cubierto por una corteza escamosa de color marrón que carece de espinas en su etapa adulta. Logra alcanzar alturas impresionantes de hasta 3 a 5 metros.
Sus hojas son en realidad tallos aplanados y carnosos llamados cladodios. Están diseñados para almacenar grandes cantidades de agua y realizar la fotosíntesis. Están cubiertos de areolas que producen espinas largas y duras.
El crecimiento en forma de árbol es una adaptación evolutiva para mantener sus pencas nutritivas, flores y frutos fuera del alcance de los herbívoros terrestres voraces, como las tortugas gigantes.
Proporciona sombra y alimento crítico en la temporada de sequía. Sus pencas caídas, flores amarillas y frutos carnosos de color rojo-púrpura son la principal fuente de agua y nutrientes.
A pesar de su abundancia histórica, la opuntia de San Cristóbal ha sufrido graves impactos debido a la colonización humana y la introducción de animales.
