Avicennia germinans
Es una de las especies más resistentes y especializadas de los ecosistemas costeros de Galápagos. A diferencia de otros mangles, posee adaptaciones fisiológicas extremas que le permiten colonizar suelos con muy poco oxígeno y niveles de salinidad que matarían a casi cualquier otra planta.
La característica más distintiva es su sistema radicular, diseñado para «respirar» en suelos inundados y anaeróbicos (sin oxígeno). Desarrolla neumatóforos: raíces delgadas y verticales que emergen del suelo como pequeñas estacas, permitiendo el intercambio de gases con la atmósfera incluso cuando el sustrato está completamente inundado.
Sus ramas son sitios preferidos de anidación para la fragata real y el pelícano pardo. Bajo el agua, sus raíces sumergidas durante la marea alta sirven de refugio para juveniles de tiburón tintorera y tortugas marinas jóvenes.
