Guardianas Azules ha fortalecido la conexión de 20 mujeres de San Cristóbal con los ecosistemas marino‑costeros mediante formación, experiencias vivenciales y liderazgo comunitario.
El proyecto ha consolidado una red de mujeres comprometidas con la conservación marina, que replican sus aprendizajes en sus familias y comunidades, multiplicando su impacto ambiental y social en San Cristóbal.
Participantes en orden alfabético:
Angie Rivas Romero, Blanca Orellana Pacheco, Cloris Díaz González, Dana Román Mantilla, Denisse Agama Loor, Eladia Castro, Elizabeth Criollo Oña, Elita Vernaza Bernaza, Gissella Peña Beltrán, Jenaira Cordova Sandoval, Jenny Carchipulla Sisalima, Lorena Quijosaca, Fernanda Dueñas, María Sanchez, Nancy Jimenez, Nelly Cagua Vergara, Rocio Yauly, Sandra Gonzales Romero, Silvana Falconi Díaz y Sylvia Sotamba Caiza.
Los nombres y apellidos que aparecen en esta lista fueron elegidos por cada Guardiana Azul tal como desea ser reconocida.
Guardianas Azules incorpora un enfoque de género, inclusión y derechos humanos que reconoce las diversas realidades de participación de las mujeres en sus familias y comunidades. En el grupo participante, todas las mujeres asumen responsabilidades de cuidado. Entre ellas, la mitad tiene además una relación directa con la discapacidad: ya sea como cuidadoras de un familiar con discapacidad o porque ellas mismas viven con una discapacidad. Esta realidad evidencia la importancia de diseñar procesos educativos accesibles, flexibles y sensibles a las condiciones reales que hacen posible la participación de las mujeres.
En coherencia con este enfoque, el proyecto articuló acciones con la Asociación Corazones Unidos, organización que promueve los derechos y la inclusión de personas con discapacidad en San Cristóbal. Así también, se implementaron medidas concretas de corresponsabilidad como el servicio de cuidado infantil durante las actividades, reduciendo barreras de participación y garantizando condiciones reales de acceso. Estas condiciones permitieron que las mujeres participaran desde su propia agencia, reafirmando que la conservación marina es inseparable del bienestar comunitario, la corresponsabilidad social y el reconocimiento del trabajo de cuidado.
